
Por: Cristina Martínez
M.B.A, M.S, BCBA, LBA
Coautora: Ariadna Martin,
MS
¿Terapia en casa o en el centro?
En este espacio solemos tratar elementos de importancia para nuestros clientes, sus familias y los profesionales de American Behavioral Solutions, desde la perspectiva del Análisis Conductual Aplicado (ABA). Hoy, y dentro del universo ABA, nos interesa abordar la cuestión de dos escenarios principales en los que se suele utilizar esta terapia, así como sus especificidades:
La casa del cliente
Se trata de un entorno crucial para la aplicación del ABA porque permite que las intervenciones se produzcan en un contexto naturalista y familiar. Esto puede mejorar la generalización de habilidades y comportamientos, haciendo más probable que los cambios positivos se mantengan en el tiempo.
Las intervenciones ABA suelen integrarse en las rutinas y actividades cotidianas, lo que ayuda a las personas a aprender nuevas habilidades en los entornos en los que es más probable que las utilicen. Además, los terapeutas o cuidadores aprovechan las oportunidades que surgen de forma natural para enseñar y reforzar las habilidades, como durante las comidas, el juego o las tareas domésticas.
Por otra parte, el entorno doméstico facilita la formación de los padres y cuidadores en las técnicas y principios del ABA, lo que les permite aplicar las intervenciones de forma coherente a lo largo del día. Los profesionales y los padres colaboran estrechamente para fijar objetivos, seguir los progresos y ajustar las estrategias según sea necesario. Esta comunicación periódica garantiza que todos estén de acuerdo en apoyar el desarrollo del individuo.
Las limitaciones de este entorno son que reúne un grupo de distracciones que pueden socavar la coherencia de la terapia, al tiempo que dispone de recursos limitados.
Centros de terapia
Los centros de terapia ofrecen un entorno controlado que minimiza las distracciones y proporciona un espacio coherente para el aprendizaje. Están equipados con diversos materiales didácticos, herramientas y tecnologías para apoyar una amplia gama de intervenciones ABA, incluyendo ayudas visuales, dispositivos de comunicación y herramientas sensoriales, que no suelen estar disponibles en entornos domésticos.
Como elemento fundamental, los centros proporcionan oportunidades para que los clientes interactúen con sus iguales, practiquen habilidades sociales y participen en actividades de grupo bajo la dirección de terapeutas y analistas. Pueden organizarse actividades de grupo específicas para centrarse en la comunicación social, las habilidades de juego y los comportamientos cooperativos.
Las limitaciones de estos entornos se asocian a una menor implicación de la familia, suelen estar lejos del domicilio del cliente y, como ya se ha mencionado, son menos naturales.
El mejor escenario
La elección del entorno más favorable depende de muchos factores y, a menudo, de las necesidades individuales del niño y la familia. Algunos clientes pueden beneficiarse de la estructura y los recursos de un centro terapéutico, mientras que otros pueden encontrar más eficaz la comodidad y la relevancia personal de la terapia a domicilio. Además, muchos clientes pueden empezar con un entorno y pasar al otro en función de sus experiencias y de la evolución de sus necesidades, ya que ambos entornos pueden incluso combinarse.
Sin embargo, desde nuestra experiencia, nos parece importante destacar la importancia de comprender que en ningún caso el centro de terapia funciona como un centro asistencial, sino como un espacio que puede ser importante para que el cliente se desarrolle y progrese de forma significativa, cuando sea necesario.
Por otra parte, el entorno natural que constituye el hogar del cliente, permite que la terapia aborde cuestiones específicas o rutinas relevantes para la vida diaria del niño, implicando activamente a los cuidadores al tiempo que ayuda a generalizar las habilidades a situaciones de la vida real.
Basándose en las evaluaciones, las estrategias y técnicas ABA, las medidas de datos y las evaluaciones continuas, el analista de conducta lleva a cabo un proceso de toma de decisiones en colaboración, junto con la familia, para determinar el mejor entorno de terapia ABA. Al final, cada decisión buscará crear cambios significativos y duraderos en el comportamiento y la calidad de vida del individuo: Esa es la verdadera guía de todo proceso terapéutico y de toda decisión que se tome en él.